Carmilla

El amor lésbico entre la vampiro y su víctima, en el siglo XIX. Relato que había de forjar el arquetipo del vampiro femenino en la literatura universal, Carmilla, publicado por primera vez en la revista The Dark Blue en 1871, es sin duda la obra más famosa del irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873). Además del diseño que éste imprimió a su figura central, hacen del mismo una pieza maestra el nervio de la acción, el vigor de los personajes y el inquietante clima crepuscular, casi siempre a caballo entre día y noche, entre sueño y vigilia, que impregna la obra. Este precedente y sustrato indudable del Drácula de Bram Stoker obra que aparecería poco menos de treinta años más tarde figura por derecho propio en la galería más selecta de las letras fantásticas europeas.

RESEÑA

Carmilla, Millarca, o Mircalla, fue escrita en 1872, es conocida por ser pionera en el tema del vampirismo y por inspirar Drácula 25 años después. Si bien antes de Carmilla existen algunos relatos de vampirismo poco conocidos, fue Le Fanu quien en su novela dotó a los vampiros para siempre de ciertas características especiales como dormir en féretros y una extrema palidez en su piel. Sin duda alguna la novela en su época debió ser un escrito que rompía todos los moldes, porque además de tocar un tema poco explorado como el vampirismo nos ofrece una vampira lesbiana que usa sus encantos y un gran erotismo para seducir a sus víctimas. Por todo lo que hay detrás de Carmilla sin duda alguna pienso que es una historia que vale la pena disfrutar incluso en más de una ocasión, es fácil de leer y no tomará más de 3 horas. En lo personal es mi primer acercamiento a una lectura sobre vampiros, ha sido una gran elección, un pequeño abrebocas y una invitación a seguir explorando este mundo de criaturas nocturnas que se alimentan de sangre humana.